7/17/2007

Torres Parte 2


(...viene de la nota anterior) Orgulloso por haber logrado la laboriosa primera parte del viaje, me dispuse a bajar nuevamente a la Hostería las Torres para continuar mi caminata en dirección al Glaciar Grey. A estas alturas, mis piernas ya habían superado el umbral del dolor. Además me volví un madrugador empedernido y eso si que es toda una novedad. En fin, el tema es que llegué abajo raja a hacer una espera de cuatro horas. Descansé “n” tirado al lado de un árbol mientras digerí mi comida típica por esos días: charqui, chocolate y agua. Luego llegó el tranfer que me llevó a la puerta del parque para esperar el traslado al catamarán que llegaba hasta Pehoé.
En ese lugar apareció el primer personaje de la odisea. Era un señor como de 60 años, de la VIII Región, que viajaba solo con una mochila. Su equipo era simple: bototos de seguridad, jeans y un buen chaleco sureño. Quedamos sentados de frente en una cafetería. Espontáneamente me comenzó a hablar. Primero me chaqueteo todo el equipamiento, diciéndome que nada le llegaba ni a los talones a sus bototos, jeans y chaleco. Igual divertido el loco. Después afanó a un chofer que se arrimó a conversar y que hacía muchos años había vivido en La Pintana, Santiago. "Uyyy ahí pica la jaiba", fue el comentario, que no le causó mucha gracia al chofer. Bueno al final todo bien y nos quedamos hablando los tres sin mayores problemas.

Después llegó un canadiense con una inglesa que querían agua caliente para un café. Ahí trataron de hacerse entender con nuestro personaje que se paró y les hablaba saltando y haciendo gestos con las manos. Decía algo así como tú agua querer, agua, café, querer turista, mientras la inglesa le respondía extrañada en perfecto español que ya no se preocupara, que estaba todo bien.
Lo divertido es que después el loco me hablaba igual a mi: oye amigo, ellos querer… café ellos querer tomar, tú convidar, tú tener… ¿? Yo le decía que por qué me hablaba a mi de esa manera si yo también era chileno. Al final me cagué de la risa.
Lo divertido es que los cinco acampamos en Pehoé –para desgracia del canadiense que a todas luces quería intimidad- y planeamos el viaje del día siguiente para llegar hasta el Grey.
El canadiense era de Québec por lo que hablaba francés e inglés. La inglesa hablaba perfecto español (también hablaba francés) porque su papá era colombiano y el señor, bueno, inventó un dialecto adicional que sólo él entendía.

Igual el grupo sirvió para hacer el último trayecto acompañado. El tramo era largo y pesado (5hrs) así que la compañía fue vital. Solo yo creo que no me atrevía porque en Pehoé todos nos metieron “n” miedo. Además todos fueron súper buena onda. Si quebequiano hasta nos invitó a desayunar en Grey, gesto extremadamente desprendido ($$$).
El resultado final fue el más grande y con 3hrs adicionales de caminata (8hrs en un día, todo un récord para mí) cumplí mi sueño de llegar al Glaciar Grey. Con eso terminamos.
Al día siguiente vuelta a desarmar, caminar, buses y buses y Puerto Natales. Lo más importante es que pude volver a hablar con la pame después de hartos días de incomunicación. Luego dormí, me levanté temprano y tomé el bus a Punta Arenas. Ahí estuve tres días y de vuelta a Santiago.

7/11/2007

Viaje a las Torres (Parte 1)

Esta notita estaba pendiente desde abril, mes en que volví de la Patagonia luego de haber subido a las Torres del Paine, destino al que me dirigí solo aprovechando mis vacaciones laborales atrasadas.
Salí de Santiago la última semana de marzo, luego de haber gastado mucho dinero en equipos y todas esas cosas que te indican como indispensables en este tipo de viajes en los cuales no hay mucho espacio para la improvisación.
Hice mi cronograma bien ordenadito, con un mapa y los destinos a recorrer en el parque y tomé un vuelo a Punta Arenas que llegó aprox a las 16:00hrs de un día miércoles (creo). En ese lugar conseguí un tranfer a la estación de buses y esperé hasta las 20:00hrs por un bus que me dejó cerca de la medianoche en Puerto Natales.
Ese día estuvo duro porque fueron muchos piques al mismo tiempo. Más encima al llegar a Natales me di cuenta que no tenía nada reservado, por lo que tuve que pedirle ayuda a mi vecina en el bus, una señora sureña (patagónica dirían allá) que resultó ser la mamá del dueño de un cibercafé, cuyo socio tenía una pensión. Los locos se portaron un 10. No tenían camas pero me lograron conseguir espacio en otra pensión y los tickets del bus que subía a las 7am del día siguiente al parque.
Así fue no más, tomé desayuno con unos franchutes que conocían a todos los futbolistas chilenos. Eran buena onda los locos. De ahí me pasó a buscar mi bus y tres horas más tarde logré llegar al Parque Nacional Torres del Paine.
Cargué mi mochila y me tiré a caminar altiro hasta el albergue "el chileno", que según el mapa estaba a 2,5hrs de la Hostería las Torres (llanura). Ufff casi morí en ese trayecto. El drama de ir solo es que no se puede repartir el peso, por lo que mi mochila de 20kg se transformó rápidamente en mi peor enemiga (comida, cocinilla, carpa, ropa, etc). Llegué gateando, armé mi carpa y me tiré a dormir. Desperté a las 6:00hrs del día siguiente. A lo hombrecito me levanté y me lavé al aire libre con agua fría. Después me tiré a caminar al mirador (base) de Torres del Paine, el cual se encontraba a 3hrs aprox de mi campamento.
Aunque estaba raja, escalé la última parte del trayecto (rocas) y llegué al mirador. El paisaje te golpea porque detrás de una roca aparecen de repente las Torres. Debo decir que me rajé porque estaba despejado. Increíble, demasiado espectacular. Después me enteré que sólo la minoría de los turistas pueden verlas, porque la mayoría del tiempo están cubiertas por nubes.
Volví a mi carpa como a las 15:00hrs, me tiré a descansar y desperté como a las 19:00hrs. Comí algo, me duché y salí a recorrer el entorno para hacer una pausa a la vorágine que había vivido en esas dos jornadas. El itinerario a la mierda, tuve que modificarlo ahí mismo. Lo único que tenía en mente después de la primera parte del viaje era no perderme de ver el Glaciar Grey. Así que bien solo cociné por primera vez (antes me fui a puro charqui, chocolate y agua) e hice de tripas corazón, puse el reloj a las 5:30hrs(AM) para desarmar la carpa, armar la mochila y bajar a la hostería nuevamente. Continuará...