12/28/2007

El Típico y Aburrido Balance de Fin de Año

El título lo dice todo. En esta fecha cientos de mentes poco creativas como la mía se afanan en hacer la revisión de las cosas importantes que nos pasaron durante el período. Esta es, quizás, la justificación de nuestras apuestas, la evaluación de nuestros proyectos o, la validación de lo inteligentes o torpes que fuimos durante el año. En definitiva, la visión de “igual llegué a fin de año, lo demás a la cresta”.
Ahí la frustración aparece más dulce y los errores más circunstanciales que definitivos. Es la visión del turista en una ciudad cualquiera, el aprecio de eso que nos parece cándido.
Lo cierto es que este año comenzó de la peor manera. Estuve a un centímetro de una beca, pero no la obtuve. No me eché a morir. Seguí poniendo toda mi energía en los proyectos de la empresa (familiar) y éstos comenzaron a dar muy buenos resultados. Fui hasta las mismas Torres del Paine solo, aperrando con rabia. Luego cometí la imprudencia de comentarles a mis amigos que este era el mejor año en mucho tiempo, y la avalancha se me vino encima (%$•”%&”%•). Durante dos meses todo pareció irse a la mierda y a ese mismo lugar quise mandar todo con mucha convicción: empresa, proyectos de investigación, etc.
Mi profe y gran amiga Stéphanie Alenda no me permitió botar a la basura todo mi trabajo en su equipo. Con esa gran confianza que tiene en nosotros se encargó de recordarme que no la podía dejar sola. Probablemente ese momento será clave en mi futuro y nuevamente (como todo mi desarrollo académico) se lo deberé a ella.
La empresa se volvió a poner de rodillas para iniciar una nueva etapa. Las personas oscuras se fueron y llegó gente espectacular con una energía que me devolvió la esperanza en el proyecto, pero sobre todo en las personas.
En fin, me di cuenta que la fortaleza que hemos construido con la Pame es sólida. Ella también ha tenido que bailar con la fea este año, pero mientras más le pegaron, más sólida se volvió. Ambos hemos mascado el polvo, pero juntos y en medio de una gran incertidumbre decidimos jugarnos por un GRAN proyecto para marzo de 2009.
Creo, por tanto, que la moraleja de esta historia es que ya no hay moraleja. Dejé de creer en ellas, como también en las listas de logros del año que nos deja siempre en esta misma fecha. Lo único que sé no haré en el futuro, es volver a decir: “este año ha sido el mej…”.

11/29/2007

La Nueva Familia

El domingo pasado desperté con una gran resaca. Era medio día y mientras me revolcaba entre las sábanas, comencé a recordar el matrimonio de Rodrigo la noche anterior: ceremonia, cena, baile, ron, ron, baile, baile, ron, ron, ron, baile, whisky, whisky… La Pame, que ya estaba leyendo el diario, entró a la pieza y luego de saludarme me comentó: “¿te acuerdas que organizaste un asado para hoy en le casa de Cristóbal?”
¡XCZ$••%•()”!, se me vino a la mente la música, los brincos sobre mi tobillo convaleciente y claro, molesté a Cristóbal para que nos juntáramos el domingo en su casa. No sólo eso, dije “yo me rajo con la carne”. No paré ahí: “Chiri, yo te voy a buscar a la casa de tus papás”. Es decir desperté muy, pero muy endeudado.
Igual logramos ponernos verticales y hacer todas las tareas (chiri, supermercado, etc) para llegar a Las Vertientes alrededor de las 14:30hrs. Ahí estaban todos con sus lentes de sol y una buena cerveza fría entre las manos. Nos sentamos a hacer el fuego y a recordar la noche anterior. No hubo dos opiniones, la fiesta estuvo prendidísima y que importante es que todos logren soltar la buena onda. La ceremonia, la cena y todas las formalidades están bien, pero si la gente no se vuelve mono bailando, tomando, etc., no queda esa sensación de haberlo pasado la ¡RAJA! El matri de Rockdrigo cumplió y lo hizo porque cuando en ese lugar están tus amigos, sólo basta con poner una cumbia para que todos presten ropa con su mejor disposición. Yo no atiné instantáneamente pero la Pame me dijo de inmediato “este es el momento en que hay que apoyar bailando”. De ahí en adelante todo fue jarana. Algunos, incluso, mostraron que nunca es tarde para salir del clóset.
La ceremonia civil tuvo ese aire a november rain. Rodrigo impecable, lució un peinado al más puro estilo Tico Torres. La Kathy, hay que decirlo, se veía bellísima.
Por supuesto, antes de la ceremonia hubo contacto con Francia, lo que sacó más de una sonrisa al novio, pero hizo más feliz aún a Cristóbal (saltaba como niño recibiendo un play station). El Brujo, como siempre, se hizo presente con su cámara y a él le debemos las fotos. En fin, todos reunidos: Pablito y Marijo, Cristóbal con la Pili, Nacho y Claudia, yo con la Pame y el Chiri con la Claudia, los novios, la Ximena, George, etc.
Todo terminó en la ya tradicional “junta” después del evento. Eso estuvo genial. No faltó nadie a la cita. Pudimos comer mucha carne, choripanes, litros de cerveza, bebida y dulces. Con el corazón en la mano, nos prometimos juntar todo el dinero posible para viajar en agosto con el Seba a Brasil para su matrimonio. El destino exacto es la isla Fernando de Noroñha, que al parecer es un paraíso (www.ilhadenoronha.com.br). Imagínense!
La velada terminó pasada las nueve de la noche y claramente el lunes siguiente en el trabajo fue el peor en mucho tiempo. El contraste entre la felicidad y el deber se hizo más evidente que nunca. El consuelo es que los amigos siguen ahí. Ahora llegan con sus parejas, e incluso hijos, pero siguen ahí. Otra cosa nos esperanza: la piscina de Cristóbal ya está casi lista.

11/23/2007

Cosas del Ambiente

Algo raro hay en el ambiente. Ya lo había experimentado con mi grupo de amigos de la universidad, pero ahora inesperadamente está llegando a mi grupo de amigos del barrio. Sí, claro, algunos continúan esgrimiendo principios modernos y alternativos; otros, más sofisticados, han creado una resistencia formal difundiendo videos subversivos sobre el asunto, pero lo cierto es que el matrimonio llegó para quedarse.
Antes era un tema del futuro ("ni cagando" escuché varias veces por ahí), pero ahora hablamos de matrimonio entre nosotros como antes hablábamos de partidos de fútbol, tomateras y paseos a Pichidangui.
Insisto, algunos aún se rascan los brazos cuando escuchan fechas o los clásicos "después te toca a tí", pero el club de los casados suma y suma comensales.
Démosles una mirada a La Florida: el primero de la serie fue Chiri, quien como primer bastión de esta batalla se inmoló por todos nosotros. La vaca continúo con la lucha en Brasil. Luego, Alex con la Carola; quien escribe con la Pame y el Seba con su también mujer brasileira.
Bueno, adivinen quién es el próximo: Rockdrigo. Sí, el mismo de las bandas de rock, pantalones de cuero, giras a México, motos shoperas y pelo alisado(matrimonio de Chiri). Ese mismo emancipado y rebelde se casa este sábado (24 noviembre 2007).
Pero no sólo a él le llegó la hora. Cristóbal ya se anotó para marzo de 2008 y Pablito está en las cuerdas... más bien dicho se casa en un año más.
Ya lo decía antes, hablamos de matrimonio como quien habla de cuánto es la cuota para comprar el ron. ¿La resistencia? Dicen que el líder salió al exilio y que dirige sus operaciones clandestinas desde París. Cuando acá en Santiago alguno de sus militantes lo contactan, aprovechan de escribir una y otra vez por el chat: "que rica...", "exquisita", "ohhhhhhhhhh", etc. Su última aparición fue del tipo Osama Bin Laden, es decir, hizo llegar un video con mensajes ocultos. Ahí se dejaban ver algunos de estos neosolteros: Nacho, Gabriel, Guatón Felipe y Pepino.
Al parecer tienen la batalla perdida. Entréguense.

9/27/2007

La Rama de Natación

 
Esta es la rama de natación de la empresa de mi señora esposa, la pame. Desde marzo de este año que participo como galleta y ya en el master de providencia de junio logré un bronce. Nada mal, porque estuve 15 años alejado de este deporte por diversas lesiones, posteriores adicciones, etc.
Lo cierto es que el grupo es muy buena onda y me he reencontrado con una actividad que cuando joven realicé muy, pero muy en serio. Todavía está en mi memoria el recorrido a la piscina escolar: colectivo hasta el metro departamental y de ahí hasta la estación cal y canto. También recuerdo los completos del casino, los paseos con la rama de la Chile, el mote con huesillos de la calle Independencia y por supuesto a mi entrenador, a quien todos llamaban Coné (se llama Eugenio Ducoing).
Compartimos cuatro años con ese grupo y ahora que recién estoy volviendo al agua, todo eso volvió como si nada hubiese pasado entre medio. De hecho en el torneo de junio me encontré con el Coné, ahora entrenador de la Católica, y me reconoció. "De dónde te conozco", me dijo. Yo sólo le respondí: la rama de la Chile, quince años atrás". Ahí me agarró y me dio un abrazo súper cariñoso. Ahora no se engañen, ¿recuerdan el entrenador de la película Reto al Destino? Bueno Coné era igual. Todos le tenían miedo, nadadores y papás. Era brígido. Nos enseñó a nadar con disciplina espartana. Pero al final, después de todos los retos, lo queríamos un montón. Fue nuestro formador (éramos como 20 en esa generación).
Esa bonita etapa terminó con una rebelde lesión en mi rodilla que se pegó a mi como lapa durante toda mi adolescencia.
Quince años después (el próximo sábado) voy en 100mt crawl y 50mt pecho. La mala noticia es que estoy tomando pastillas porque hace cuatro días mi rodilla nuevamente comenzó con sus problemas. En fin, no sé cómo, pero esta vez ni cagando voy a renunciar.
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9/25/2007

 
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Con esta guagua chocheamos para el 18 de septiembre.

7/17/2007

Torres Parte 2


(...viene de la nota anterior) Orgulloso por haber logrado la laboriosa primera parte del viaje, me dispuse a bajar nuevamente a la Hostería las Torres para continuar mi caminata en dirección al Glaciar Grey. A estas alturas, mis piernas ya habían superado el umbral del dolor. Además me volví un madrugador empedernido y eso si que es toda una novedad. En fin, el tema es que llegué abajo raja a hacer una espera de cuatro horas. Descansé “n” tirado al lado de un árbol mientras digerí mi comida típica por esos días: charqui, chocolate y agua. Luego llegó el tranfer que me llevó a la puerta del parque para esperar el traslado al catamarán que llegaba hasta Pehoé.
En ese lugar apareció el primer personaje de la odisea. Era un señor como de 60 años, de la VIII Región, que viajaba solo con una mochila. Su equipo era simple: bototos de seguridad, jeans y un buen chaleco sureño. Quedamos sentados de frente en una cafetería. Espontáneamente me comenzó a hablar. Primero me chaqueteo todo el equipamiento, diciéndome que nada le llegaba ni a los talones a sus bototos, jeans y chaleco. Igual divertido el loco. Después afanó a un chofer que se arrimó a conversar y que hacía muchos años había vivido en La Pintana, Santiago. "Uyyy ahí pica la jaiba", fue el comentario, que no le causó mucha gracia al chofer. Bueno al final todo bien y nos quedamos hablando los tres sin mayores problemas.

Después llegó un canadiense con una inglesa que querían agua caliente para un café. Ahí trataron de hacerse entender con nuestro personaje que se paró y les hablaba saltando y haciendo gestos con las manos. Decía algo así como tú agua querer, agua, café, querer turista, mientras la inglesa le respondía extrañada en perfecto español que ya no se preocupara, que estaba todo bien.
Lo divertido es que después el loco me hablaba igual a mi: oye amigo, ellos querer… café ellos querer tomar, tú convidar, tú tener… ¿? Yo le decía que por qué me hablaba a mi de esa manera si yo también era chileno. Al final me cagué de la risa.
Lo divertido es que los cinco acampamos en Pehoé –para desgracia del canadiense que a todas luces quería intimidad- y planeamos el viaje del día siguiente para llegar hasta el Grey.
El canadiense era de Québec por lo que hablaba francés e inglés. La inglesa hablaba perfecto español (también hablaba francés) porque su papá era colombiano y el señor, bueno, inventó un dialecto adicional que sólo él entendía.

Igual el grupo sirvió para hacer el último trayecto acompañado. El tramo era largo y pesado (5hrs) así que la compañía fue vital. Solo yo creo que no me atrevía porque en Pehoé todos nos metieron “n” miedo. Además todos fueron súper buena onda. Si quebequiano hasta nos invitó a desayunar en Grey, gesto extremadamente desprendido ($$$).
El resultado final fue el más grande y con 3hrs adicionales de caminata (8hrs en un día, todo un récord para mí) cumplí mi sueño de llegar al Glaciar Grey. Con eso terminamos.
Al día siguiente vuelta a desarmar, caminar, buses y buses y Puerto Natales. Lo más importante es que pude volver a hablar con la pame después de hartos días de incomunicación. Luego dormí, me levanté temprano y tomé el bus a Punta Arenas. Ahí estuve tres días y de vuelta a Santiago.

7/11/2007

Viaje a las Torres (Parte 1)

Esta notita estaba pendiente desde abril, mes en que volví de la Patagonia luego de haber subido a las Torres del Paine, destino al que me dirigí solo aprovechando mis vacaciones laborales atrasadas.
Salí de Santiago la última semana de marzo, luego de haber gastado mucho dinero en equipos y todas esas cosas que te indican como indispensables en este tipo de viajes en los cuales no hay mucho espacio para la improvisación.
Hice mi cronograma bien ordenadito, con un mapa y los destinos a recorrer en el parque y tomé un vuelo a Punta Arenas que llegó aprox a las 16:00hrs de un día miércoles (creo). En ese lugar conseguí un tranfer a la estación de buses y esperé hasta las 20:00hrs por un bus que me dejó cerca de la medianoche en Puerto Natales.
Ese día estuvo duro porque fueron muchos piques al mismo tiempo. Más encima al llegar a Natales me di cuenta que no tenía nada reservado, por lo que tuve que pedirle ayuda a mi vecina en el bus, una señora sureña (patagónica dirían allá) que resultó ser la mamá del dueño de un cibercafé, cuyo socio tenía una pensión. Los locos se portaron un 10. No tenían camas pero me lograron conseguir espacio en otra pensión y los tickets del bus que subía a las 7am del día siguiente al parque.
Así fue no más, tomé desayuno con unos franchutes que conocían a todos los futbolistas chilenos. Eran buena onda los locos. De ahí me pasó a buscar mi bus y tres horas más tarde logré llegar al Parque Nacional Torres del Paine.
Cargué mi mochila y me tiré a caminar altiro hasta el albergue "el chileno", que según el mapa estaba a 2,5hrs de la Hostería las Torres (llanura). Ufff casi morí en ese trayecto. El drama de ir solo es que no se puede repartir el peso, por lo que mi mochila de 20kg se transformó rápidamente en mi peor enemiga (comida, cocinilla, carpa, ropa, etc). Llegué gateando, armé mi carpa y me tiré a dormir. Desperté a las 6:00hrs del día siguiente. A lo hombrecito me levanté y me lavé al aire libre con agua fría. Después me tiré a caminar al mirador (base) de Torres del Paine, el cual se encontraba a 3hrs aprox de mi campamento.
Aunque estaba raja, escalé la última parte del trayecto (rocas) y llegué al mirador. El paisaje te golpea porque detrás de una roca aparecen de repente las Torres. Debo decir que me rajé porque estaba despejado. Increíble, demasiado espectacular. Después me enteré que sólo la minoría de los turistas pueden verlas, porque la mayoría del tiempo están cubiertas por nubes.
Volví a mi carpa como a las 15:00hrs, me tiré a descansar y desperté como a las 19:00hrs. Comí algo, me duché y salí a recorrer el entorno para hacer una pausa a la vorágine que había vivido en esas dos jornadas. El itinerario a la mierda, tuve que modificarlo ahí mismo. Lo único que tenía en mente después de la primera parte del viaje era no perderme de ver el Glaciar Grey. Así que bien solo cociné por primera vez (antes me fui a puro charqui, chocolate y agua) e hice de tripas corazón, puse el reloj a las 5:30hrs(AM) para desarmar la carpa, armar la mochila y bajar a la hostería nuevamente. Continuará...